Carta de presentación: cómo y cuándo hacerla
Carta de presentación: cuándo sigue teniendo sentido
La carta de presentación no siempre es obligatoria, pero sigue siendo útil cuando necesitas explicar por qué encajas en un puesto y no basta con enviar el currículum. Bien hecha, aporta contexto, intención y criterio. Mal hecha, parece una plantilla genérica y resta fuerza a la candidatura.
Qué es exactamente
Es un texto breve que acompaña al CV y sirve para:
- presentar tu candidatura de forma más personal;
- conectar tu experiencia con el puesto;
- explicar un cambio de sector o una trayectoria poco lineal;
- y demostrar que entiendes qué busca la empresa.
No sustituye al currículum ni debe repetirlo línea por línea.
Cuándo conviene enviarla
Suele compensar en estos casos:
- cuando la oferta la pide expresamente;
- en candidaturas espontáneas;
- si cambias de sector o de función;
- cuando necesitas contextualizar una pausa laboral;
- o si el proceso valora especialmente la comunicación escrita.
En cambio, aporta menos valor cuando la plataforma apenas deja espacio, el proceso es muy automatizado o la empresa pide una solicitud mínima y directa.
La estructura que mejor funciona
1. Apertura clara
Indica a qué puesto optas y por qué escribes. No hagas rodeos ni introducciones vacías.
2. Tu encaje real
Resume dos o tres elementos concretos de tu perfil que respondan a lo que pide la oferta: experiencia, resultados, herramientas o tipo de responsabilidad.
3. Motivo por el que te interesa esa empresa
Aquí se nota si has leído la oferta o si reutilizas el mismo texto para todo. No hace falta exagerar; basta con una razón concreta y creíble.
4. Cierre breve
Muestra disponibilidad para ampliar información y termina con una despedida profesional.
Qué debe tener una buena carta
- Personalización: debe sonar escrita para esa oferta, no para cualquiera.
- Brevedad: una página como máximo; mejor si se mueve entre 250 y 400 palabras.
- Concreción: menos adjetivos y más hechos.
- Tono profesional: cercano, claro y sin dramatismo.
- Coherencia con el CV: no inventes una versión distinta de tu experiencia.
Ejemplo de enfoque correcto
En lugar de escribir algo genérico como:
Soy una persona trabajadora, responsable y con muchas ganas de aprender.
Suele funcionar mejor algo como:
Presento mi candidatura al puesto de analista de marketing porque en mis dos últimos proyectos he trabajado justo en adquisición digital, reporting y optimización de campañas, que son las áreas centrales de la oferta.
La diferencia está en que el segundo texto aterriza el valor que aportas.
Errores frecuentes
Repetir el currículum
Si la carta enumera lo mismo que ya aparece en el CV, sobra.
Hablar solo de ti
La empresa no necesita una autobiografía; necesita entender por qué tu perfil le sirve.
Sonar genérico
Si el texto podría enviarse igual a veinte empresas, el reclutador lo notará en segundos.
Exagerar
Una carta debe elevar la candidatura, no inflarla artificialmente.
Alargarse demasiado
La mayoría de cartas pierden fuerza por exceso, no por defecto.
Qué puedes explicar ahí y en el CV no
La carta es especialmente útil para dar contexto a situaciones como:
- un cambio de carrera;
- una reorientación tras desempleo;
- experiencia transferible entre sectores;
- una candidatura sin experiencia directa, pero con competencias relevantes;
- o una motivación sólida por un tipo de puesto concreto.
Modelo básico
Puedes usar esta estructura como punto de partida:
- Presentación del puesto y motivo de contacto.
- Uno o dos argumentos de encaje profesional.
- Una razón concreta por la que te interesa la empresa o el proyecto.
- Cierre corto y disponibilidad.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatoria?
No siempre. Depende del proceso y del tipo de candidatura.
¿Debo enviarla si no la piden?
Sí, cuando aporte contexto real y no sea solo relleno.
¿Sirve un correo breve como carta?
En muchos procesos, sí. Si el envío se hace por email, un mensaje bien redactado puede cumplir la misma función.
¿Cuánto debe ocupar?
Lo ideal es que no pase de una página y que se pueda leer rápido.
Resumen práctico
La carta de presentación sigue siendo útil cuando añade una explicación que el CV no da por sí solo. Si la envías, que sea breve, concreta y adaptada a la oferta. Si no puedes personalizarla, es mejor no enviarla que mandar una plantilla débil.
Revisión editorial
Guía informativa revisada por redacción
Contenido orientativo basado en documentación pública y páginas institucionales · Revisado el 9 de junio de 2026
Qué comprobar antes de actuar
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Fuentes y referencias
- Metodología editorial · Cómo revisamos y actualizamos guías y fichas.
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